Con “Non dago melokotoia”, rumbo a Valladolid

Con “Non dago melokotoia”, rumbo a Valladolid

Ya estamos ante un nuevo reto. Y estamos súper ilusionados de nuevo para afrontarlo. Rumbo a Valladolid.

Somos uno de los 48 finalistas del Concurso Nacional de Pintxo y estaremos en Pucela con nuestro “Non dago melokotoia”, con el que hemos quedado la semana pasada finalistas en el concurso de Euskal Herria en el Kursaal. Vaya semanitas que llevamos.

Este lunes será el sorteo de participación y a esperar a ver cuándo participamos. Estaremos este año también en el restaurante La Parrilla de San Lorenzo, que os recomiendo que conozcáis su os acercáis a Valladolid. El restaurante es una auténtica pasada, pero su gente, su equipo más.

Tenemos buenas sensaciones para que este guisote tradicional que hemos preparado, en formato visual y moderno, como si fuera una hamburguesita que se coge con la mano, pueda triunfar en Valladolid. Así es que con esa ilusión vamos.

La semana pasada en el Kursaal nos quedamos con la miel en los labios. Llegamos a la final, entre los diez mejores, que es una gran satisfacción y estamos muy contentos por ellos. Pero siempre que llegas ahí arriba, a la final…. pues claro, te hace ilusión ganar. Pero otra vez será, seguro.

No sólo quedó en el concurso nuestra actuación en el Kursaal. Tuvimos el privilegio de presentar la Amstel Oro en el auditorio, justo antes de entregar los premios, en compañía del sumiller Iñaki Suárez. Un lujo la pasión que le pone en todo lo que hace.

Y también fuimos uno de los protagonistas de la cena de pintxos que se ofreció en el Basque Culinary Center para 90 personas, como cierre del Campeonato de Pintxos Amstel Oro • Euskal Herriko Pintxo Txapelketa.

Allí estuvimos ofreciendo nuestro “Non dago melokotoia” y el “Aitona”, en compañía de grandes amigos y grandes campeones como Gorka Souto del Sardara y Bixen y Mikel Muñoz del Gran Sol de Onyarbi; Alex Múgica de Pamplona; y los Kobikas, Iñigo y Koldo de Durango.

Un lujo por de participar de estos eventos.

Salimos para Valladolid, a dejar bien alto el pabellón de Irun.